Jesús González

Recuerdos de hace ya varios años…

Recuerdos de un ciclista aficionado

Definitivamente los blogs no son lo mio, por mas que intenté escribir mínimo 1 post por mes, simplemente no he podido; pero que va, este no es el tema principal de este post.

Estos días estaba recordando un poco de mi vida, aquellos años “difíciles” que es de los 12 a los 15 años, y me di cuenta de que antes gozaba de mucho más tiempo y disponibilidad que me permitían disfrutar de dos grandes aficiones en mi vida que hoy en día simplemente he dejado a un lado, el ciclismo de montaña y las artes marciales.

Enfocándome al ciclismo de montaña, recuerdo que cuando tenía al rededor de unos 12 años, ahorraba peso por peso todo el dinero que recibía, siempre quería estar equipando mi bicicleta de montaña, esperaba con ansias cada quince días las clásicas salidas con mi padre al bosque en nuestras bicicletas, las clases de Secundaria pasaban para mi muy rápido; lo único que esperaba era salir, llegar a casa, comer un poco y salir con mi bicicleta a la calle toda la tarde.

Nunca me importaron las caídas y todas las consecuencias que esto conlleva; de lunes a viernes, salía a la calle sin destino alguno, sólo el poder pasearme en bicicleta, en ocasiones iba a un parque, otras ocasiones iba al centro de la ciudad, o simplemente iba paseando por calles que poco conocía, tenía 12 años y lo último que pasaba por mi cabeza era todos los riesgos que puede sufrir un niño de 12 años paseando en una bicicleta un poco costosa en colonias muy demacradas socio-económicamente.

Fueron pocos meses los que disfruté de este hábito, un día todo fue muy diferente, y nunca imaginé que eso pondría un fin a una etapa que mucho estaba disfrutando, fui asaltado. Todo pasó en pocos segundos, sólo recuerdo que un señor me gritó “Bájate y cállate cabrón”. No tuve otra opción más que solamente ver como se robaban mi único hábito y motivo por el que dejaba de comprarme gustos. El estar en una de las principales avenidas de Guadalajara, con decenas de gente pasando al lado tuyo me sirvió de poco, prácticamente nada.

Tan sólo tenía 12 años y conocí la terrible burocracia que existe en prácticamente todas las instituciones del estado; levanté mi denuncia por robo y de nada me sirvió, sólo para quedarme con la efímera satisfacción de saber que hice algo contra la delincuencia (Jaja, hasta parezco copywriter de anuncios del Estado).

Ya han pasado varios años desde que ocurrió ese incidente, me da una terrible lástima el saber que he dejado a un lado grandes hábitos que me identificaban cuando era más chico. Pero bien diría un compañero “Resignarse es morir”; así que este año haré todo lo posible para de una buena vez volver a disfrutar de los buenos momentos que hace años dejé en el olvido.

“2009 Es la pura sabrosura”
González

¿Que más he escrito ?

Este post fue escrito un Viernes, Enero 23rd, 2009 a 16:40 . Puede seguir cualquier nueva respuesta mediante el RSS 2.0 feed.

Deja tu comentario.